El mundo según los estudiantes de Secundaria y Bachillerato

¡Que los reyes son los padres!

Publicado en 22/05/12

Desde pequeñitos nos enseñan a creer en los Reyes Magos. Nos adornan con grandilocuencia el advenimiento de las tres figuritas que colocamos en el belén y nos convencen para que nos acostemos temprano, eso sí, después de haber dejado una copita de licor café en la mesita del salón y un poco de paja delante del árbol de plástico (puestos a ser roñosos, los camellos podrían comerse el árbol de plástico que lleva en mi casa desde que el mundo es mundo). Yo todos los días de reyes despertaba así como a eso de las seis de la mañana con el corazón palpitante, e iba corriendo al cuarto donde dormían mis padres, que siempre se encontraban extrañamente cansados y con el aliento insecticida del licor café.  Crecí con la esperanza ciega de que algún día pillaría a sus majestades in fraganti, con los aparatosos  turbantes y el traje cosido con lentejuelas multicolores, llenos de esplendor y magnificencia, bebiéndose las copitas que habíamos dejado en la mesa del salón, y atando los camellos a la manivela de la puerta. Cuando un día decidí espiar, asomando la cabeza entre las rejas de la baranda de la escalera, solo conseguí tener  durante una semana, dos hendiduras semigangrenadas a lo largo de la cara, y la triste imagen de mis padres en bata y zapatillas dejando los regalos debajo del árbol perenne de navidad, y bebiéndose las copas de licor. Es duro crecer con esa imagen y por eso, me vengué  cuando al lunes siguiente dije a todos en clase que los reyes son los padres.

Cuestión de fondo

Publicado en 22/05/12

¿Son realmente los 8’5 millones de euros que gasta la Monarquía Española al año lo realmente importante, o el hecho de que el cargo de Jefe de Estado sea hereditario? Si admiramos al que roba unas oposiciones y al pez gordo que corrompe al juez, ¿qué vamos a reivindicar, si cuando criticamos ciertas acciones de esas gentes sin escrúpulos obtenemos por respuesta un “pos es que tú no lo harías”? Si cuando les contestamos que no, que nosotros tenemos principios, nos dicen “pos así de tonto eres”, ¿qué queremos?

Silencio y sumisión, ante todo

Publicado en 22/05/12

11 de febrero de 1873, España experimentaba un giro radical y se decantaba por un régimen republicano, pretendiendo abolir el modo de gobierno arbitrario propio de monarquías absolutas cuyo mejor ejemplo lo encontramos en “los Borbones”. Sin embargo, fue un período plagado de inestabilidad política y social que condujeron a la instauración, de nuevo, de la monarquía borbónica, el 29 de diciembre de 1874, eso sí, acompañada de “la Restauración”, que calmaría la incesante sed de cambio de los habitantes españoles de finales del siglo XIX.